¿Sabe La Mayoría De Las Personas Qué Constituye El Abuso De Medicamentos Recetados?

¿Sabe La Mayoría De Las Personas Qué Constituye El Abuso De Medicamentos Recetados?El Abuso de medicamentos recetados es una preocupación apremiante de la sociedad americana moderna, en la que millones de adultos y personas más jóvenes toman medicación potencialmente adictiva sin una autorización apropiada o para fines netamente recreativos. No obstante, no todas las personas que abusan de medicamentos recetados comprenden necesariamente lo que están haciendo. En un estudio publicado en marzo de 2014 en la publicación Substance Abuse (Abuso de Sustancias Ilícitas), los investigadores de la Universidad de Nueva York emplearon un experimento a pequeña escala para hacer una estimación de cuántas personas saben qué constituye participar en el abuso de medicamentos recetados. 

Las Bases

El abuso de medicamentos recetados se conoce a veces también como el uso no médico de medicamentos recetados. Técnicamente, una persona participa en esta forma de abuso cada vez que él o ella, a sabiendas, toma sus medicamentos recetados de una manera diferente a la prevista o, conscientemente, toma medicamentos recetados para otra persona. Sin embargo, algunos expertos en salud pública hacen una distinción entre el abuso de medicamentos recetados y el uso indebido de medicamentos recetados. Esta diferencia sostiene que, los que abusan deliberadamente, buscan obtener un beneficio no médico del uso inadecuado de un medicamento, mientras que, los que hacen uso indebido, persiguen obtener un beneficio médico (tal como alivio del dolor) a partir de un uso impropio de los medicamentos. Adicionalmente, los funcionarios de los servicios públicos de salud normalmente distinguen entre el abuso/uso indebido de medicamentos que no tienen el potencial para desencadenar una dependencia física o una adicción, y el abuso/uso indebido de medicamentos con potencial adictivo.

Existen varias razones por las que cualquier persona dada podría empezar a abusar/usar indebidamente un medicamento recetado. Por ejemplo, algunas personas equivocadamente creen que ya que los medicamentos recetados provienen de los doctores, no suponen un peligro en particular inclusive si se usan de una manera no estaba prevista. Los riesgos conocidos del abuso/uso indebido de medicamentos recetados incluyen la evolución de un caso diagnosticable de toxicomanía o drogadicción (es decir,  trastorno por consumo de sustancias ilícitas) y el inicio de una sobredosis no fatal o fatal.

Magnitud del Problema

La Administración Federal de los Servicios de Salud Mental y de Abusos de Sustancias Ilícitas rastrea año tras año las tendencias del abuso de medicamentos recetados a través de un proyecto anual llamado Encuesta Nacional sobre el Uso de Drogas y la Salud. Las cifras disponibles más recientes de esta encuesta, que abarca una parte del 2011 y la mayor parte del 2012, indican que aproximadamente 6.8 millones de adultos y adolescentes americanos abusan de medicamentos que afectan la mente, potencialmente adictivos en una frecuencia media mensual. Este número representa aproximadamente el 2.6 por ciento del total de la población de adultos y adolescentes de EE.UU. En orden descendente de popularidad, las cuatro clases de medicamentos que son más comúnmente objeto de abuso son los calmantes opioides, los tranquilizantes, los estimulantes y los sedantes. El abuso de calmantes opioides sucede con muchísima más frecuencia que cualquier otra forma de abuso de medicamentos recetados.

¿Cuántos Comprenden la Definición?

En el estudio publicado en Substance Abuse (Abuso de Sustancias Ilícitas), los investigadores de tres sedes de la Universidad de Nueva York (incluida la Facultad de Medicina de la NYU y la Facultad de Enfermería de la NYU) utilizaron una evaluación a pequeña escala de 27 pacientes que recibían tratamiento en una clínica de atención primaria para calcular cuántas personas comprenden la definición de abuso de medicamentos recetados (definido por el equipo de investigación como el uso no terapéutico de medicamentos recetados/uso indebido de medicamentos recetados). Iniciaron esta evaluación pidiendo a cada uno de los participantes en el estudio que completasen un breve cuestionario sobre el uso/uso indebido del alcohol, del tabaco, de sustancias ilegales/ilícitas y de medicamentos recetados. Además, los investigadores emplearon las entrevistas para hacer un sondeo de las respuestas que dio cada participante en su cuestionario. Seis de los 27 pacientes tenían un historial reciente de abuso/uso indebido de medicamentos recetados, mientras que otros ocho tenían un historial reciente de abuso de una sustancia ilegal/ilícita.

Los investigadores hallaron que todos los participantes menos uno comprendían lo que constituía el uso de un medicamento ilegal o ilícito. Sin embargo, un total del 41 por ciento de los participantes describió incorrectamente lo que constituye el abuso/uso indebido de medicamentos recetados. El error que se encontró con más frecuencia fue la incapacidad de distinguir entre medicamentos con potencial para desencadenar problemas con el abuso y la adicción, y medicamentos que no tienen dicho potencial. Interesantemente, ninguno de los participantes del estudio con un historial de uso de sustancias ilegales/ilícitas comprendía de forma errónea el significado del abuso/uso indebido de medicamentos recetados.

Importancia y Consideraciones

Los autores del estudio publicado en Substance Abuse (Abuso de Sustancias Ilícitas) concluyó que muchos de los pacientes que comentan el abuso/uso indebido de medicamentos recetados con sus médicos tal vez no entiendan los términos y definiciones que los doctores emplean habitualmente. Esta tendencia a la mala comprensión parece ser especialmente prominente entre personas que no tienen una experiencia personal con la ingesta de medicamentos ilegales/ilícitos. En base a estos hallazgos, los autores del estudio creen que, los médicos de atención primaria que investigan a sus pacientes en busca de abuso potencial de medicamentos recetados, inadvertidamente, identifican de manera errónea, en un número significativo de casos, a dichos pacientes como personas que abusan de medicamentos. En línea con esta creencia, ellos señalan a la necesidad de esclarecer a los pacientes el lenguaje utilizado para explicar el abuso/uso indebido de medicamentos recetados.